Reflexiones a partir de Pesaj

22/Abr/2016

Por Prof. Gabriel Hojman, para CCIU

Reflexiones a partir de Pesaj

Todos los pueblos del mundo tienen sus
“mitos fundacionales” a modo de ejemplo; los atenienses relataban el origen de
su ciudad con la competencia entre Poseidón y Atenea, los romanos apelaban a la
historia de los gemelos Rómulo y Remo.
El pueblo judío tiene en la salida de
Egipto su principal mito fundacional, se ha pretendido buscar la historicidad
del relato pero como señala Gustavo Perednik “Aunque la arqueología se ha
ocupado mucho del Éxodo, los resultados de su investigación aún son magros”
(1).
La importancia de los mitos fundacionales
no está en su veracidad histórica sino en su significado simbólico.
En el caso de la salida de Egipto, el valor
simbólico del relato radica en la toma de conciencia de su situación por parte
de los sectores explotados.
El libro Shmot (Éxodo en castellano) es
claro al relatar cómo eran las condiciones de trabajo:
1:13 Y los egipcios hicieron servir a los
hijos de Israel con dureza,
1:14 y amargaron su vida con dura
servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su
servicio, al cual los obligaban con rigor
Esta es una excelente descripción de la
sociedad en el Egipto faraónico, la base de la población era campesina (era una
economía de base agrícola) pero cuando se requería mano de obra para la
construcción (de palacios, de monumentos funerarios, de diques y canales – para
controlar los desbordes del Nilo) los campesinos tenían que entregar horas de
trabajo a estas actividades.
El relato advierte que la explotación
siempre lleva inevitablemente a largo o corto plazo a que los explotados se
organicen para cambiar la situación:
1:12 Pero cuanto más los oprimían, tanto
más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos
de Israel.
Otra enseñanza es la del rol de los líderes
populares:
2:11 Y aconteció que en aquellos días,
crecido ya Moisés, salió a donde sus hermanos y vio sus duros trabajos; y vio a
un egipcio golpeando a un hebreo, a uno de sus hermanos.
2:12 Entonces miró alrededor y cuando vio
que no había nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.
Moisés había sido criado en la corte, como
un noble, no vivió personalmente las condiciones de trabajo descriptas pero fue
testigo de las mismas y no permaneció pasivo. Su vida en la corte le habría
permitido tener acceso a aprender a leer jeroglíficos en los papiros.
Esto nos ilustra sobre la importancia del
estudio, teniendo acceso a la lectura se fomenta la reflexión, es así que es
mucho más fácil advertir la explotación cuando la persona es reflexiva.
Este aspecto es tan importante que la
habría permitido a Moisés ser un líder sin tener las condicionas naturales de
un líder, como su dificultad para expresarse oralmente:
4:10 porque soy tardo en el habla y torpe
de lengua.
En el Capítulo 5 se exhibe una petición
presentada por Moisés y su hermano ante el Faraón: permiso para que los
israelitas se dirigiesen al desierto a ofrecer sacrificios a su dios ante la
cual el Faraón demostró intransigencia, argumentando que es necesario seguir
produciendo:
5:4 Entonces el rey de Egipto les dijo:
Moisés y Aarón, ¿por qué hacéis cesar al pueblo de su trabajo? Volved a
vuestras tareas.
5:5 Dijo también Faraón: He aquí el pueblo
de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hacéis cesar de sus tareas.
El texto continúa relatando que el faraón
tomó represalias ante el pedido:
5:6 Y mandó Faraón aquel mismo día a los
cuadrilleros del pueblo que lo tenían a su cargo, y a sus capataces, diciendo:
5:7 De aquí en adelante no daréis paja al
pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por sí
mismos la paja.
5:8 Y les impondréis la misma tarea de
ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada; porque están ociosos,…
La represalia consistió en aumentar la
exigencia en el trabajo, lo que provocó en principio una reacción de los
propios israelitas contra Moisés y Aarón:
5:21 nos habéis hecho odiosos ante los ojos
de Faraón y ante los ojos de sus siervos, poniéndoles una espada en la mano
para que nos maten.
Estas reacciones son comprensibles y
típicas en el inicio de la organización de un movimiento de reivindicación
laboral, el miedo a las represalias patronales provocan al principio una
resistencia a tomar medidas y a culpar a sus propios líderes por las
represalias impuestas por el adversario, pero luego la toma de conciencia
determina un cambio de actitud positiva hacia la organización, en este caso
animarse a abandonar sus puestos de trabajo de manera definitiva.
Estos miedos volvieron a plantearse una vez
concretada la acción, cuando ya habían abandonado sus lugares de trabajo,
estando en el desierto:
14:10 Y cuando Faraón se hubo acercado, los
hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos;
por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera…
14:11 Y dijeron a Moisés: … ¿Por qué has
hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?
14:12 ¿No es esto lo que te hablamos en
Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir
a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.
Pero Moisés, cumpliendo con su rol de
liderazgo les explicó que al mantenerse con firmeza en sus posiciones podrán
vencer:
14:13 Y Moisés dijo al pueblo: No temáis;
estad firmes, y ved la salvación…
El relato de la salida de Egipto también
nos enseña que las medidas que tomamos a favor de nuestras reivindicaciones
implican algún sacrificio:
16:2
Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en
el desierto;
16:3 y les decían…: Ojalá hubiéramos
muerto… en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne,
cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto
para matar de hambre a toda esta multitud.
Esa enseñanza puede asociarse con el
análisis del destacado abogado laboralista uruguayo Américo Plá Rodríguez al
referirse a los descuentos por huelga: “ese sacrificio, la pérdida del sustento
o el riesgo de su pérdida, lo que enaltece el gesto del trabajador y lo que le
da una fuerza moral y psicológica indiscutible” (2).
(1) Perednik, Gustavo Daniel. Violín a
cuestas. Encrucijadas históricas del pueblo judío. Ediciones Universidad ORT
Uruguay. Montevideo, 2008. Página 25
(2) Citado en: http://www.academia.edu/12786011/Capitulo_11_la_huelga